Tan importante es llevar un buen botiquín como saber usarlo. Cuando no se tiene mucha idea, como es mi caso, es aconsejable recurrir a un médico para aprender qué es cada medicamento, para qué sirve, cómo se toma y cuáles son los síntomas.

La primera vez recurrí a una amiga médica y a botiquines que encontré en la red, como por el del biciclown que me sirvió de gran ayuda, o el del libro Adventure Motorcyclyng Handbook.

En la actualidad suelo llevar un botiquín recomendado por Sergio Morchón, médico en vacunación internacional en Barcelona además de gran viajero motero. Puedes consultarlo aquí.

En cualquier caso, en la mayoría de los países venden casi todo tipo de medicamentos. Especialmente para enfermedades típicas de la zona. Suelen ser más baratos y efectivos allí.

El mejor ejemplo es el de la Malaria. Yo no tomo antimaláricos pero siempre pregunto en cada país con riesgo que cruzo, cuál es el mejor medicamente en caso de contraerla. También suelo levar Malarone en el botiquín, en caso de tener síntomas  claros y estar lejos de un centro de salud, los médicos recomiendan tomarse cuatro pastillas de una vez, durante tres días seguidos. Dicen que te puede salvar la vida.

De toda formas no suele ser habitual estar tan lejos de un centro de salud como para no poder llegar.

Los centros de vacunación informan de las vacunas necesarias y se encargan de suministrarlas. En Madrid recomiendo el Hospital Carlos III.

Si al volver de un viaje se tienen síntomas de enfermedad, es de vital importancia acudir a las unidades especialistas en medicina Tropical. Los que no son especialistas pueden tardar mucho tiempo en detectar depende qué tipo de infección.image

La cartilla de vacunación internacional es necesario llevarla siempre en los viajes, en algunos países pueden no dejarte entrar sin ella.