En la mayoría de las rutas principales por las que viajemos habrá casi siempre la opción de encontrar un hotel. Sin embargo en muchas ocasiones tendremos la opción de salirnos de esa ruta y explorar caminos ajenos al turismo. Los viajes en moto van ligados a la sensación de libertad, de poder ir donde realmente nos dé la gana. Por eso es recomendable  llevar una tienda de campaña y utensilios que nos hagan cómodos los días acampado en mitad de la nada.

En mi primer gran viaje cometí el error de llevar un tienda de campaña muy pequeña. Quería ahorrar espacio, cosa que podría haber conseguido dejando en casa muchos absurdos utensilios que nunca necesité. La tienda de campaña no es solo un lugar donde dormir, cuando llueve es nuestro hotel y en muchas ocasiones nos cambiamos dentro y guardamos nuestras pertenencias, incluyendo las maletas en depende qué situaciones. Una tienda de un tamaño aceptable nos da comodidad y hace que acampemos más veces. Actualmente llevo una tienda en la que estoy mucho más cómodo que en un hotel barato.

Por la misma razón es conveniente dar una pensada antes de comprar la cocina. Las más baratas suelen ser de gas, pero es complicado encontrar recambio en muchos lugares. Por eso recomiendo comprar una que permita ser usada con gasolina, que siempre llevamos. Una lata de fabada en un lugar idílico es el mejor de los homenajes en un gran viaje.

En cuanto al aislante es importante que no ocupe mucho pero que se hinche lo máximo posible. El mío alcanza un grosor de seis centímetros. Dormir bien y descansar es esencial.

Otro accesorio imprescindible es el saco. Lo único importante a tener en cuenta es saber a qué temperaturas nos enfrentaremos para no pasarnos de grueso ni tampoco quedarnos cortos. Si la ruta es larga es posible que sea imposible llevar el saco ideal. Llevar dos es un fastidio pero si pretendes cruzar el trópico y además visitar las Montañas Rocosas en el mismo viaje, puede que no te quede otra. Eso o comprar uno por el camino. Como complemento es siempre útil llevar un saco sábana, o casi mejor una sábana directamente, para protegerte de ácaros y pulgas con las que compartirás lecho en algunos hoteles.

Por último y no menos importante es la mosquitera, esencial para zonas con mosquitos asesinos. Un cordín y bridas te garantizan poder instalarla en cualquier hotel.