Vuelta al Mundo en Moto Sinewan. Capítulo anterior

 

En el chill del hotel, en Van, Kurdistán Turco.

– Qué envidia me das en este momento…

Fueron las palabras de Pablo al despedirnos, un viajero valenciano que también se dirige a Nepal. Lo decía a la vez que yo me subía a mi moto y él, a su bici. Es uno de los “otros” que van en la misma dirección.

Justo antes de despedirnos también me dijo:

– Hará quince minutos que pasaron dos bmw…

……………..
El día de descanso en Capadocia dio para bastante, primero para "descansar" de moto, haciendo 250 km por carreteras y paisajes insólitos en los que me volví a alegrar enormemente de viajar sobre dos ruedas.

También me dio para conocer una pareja encantadora de Logroño en el hotel, y por circunstancias que no vienen al caso, acabar en una cena espectáculo lamentable preparada artificialmente para turistas. Sólo esa cena daría para una entrada.

También para conocer un poco mejor a Emin, el dueño del hotel 1001 gece, y sobre todo a su hijo Ali y sus amigos veinteañeros con los que tuve una noche de charla y risas entre europeos.

Al día siguiente, con dos manzanas y una pequeña piedra azul, obsequio de Emin, partí sin las ideas muy claras. Antes fui abordado por un autobús de turistas españoles que cuando supieron que había llegado en moto y estaba a mitad de camino de mi destino, cambiaron el objetivo de sus objetivos y uno a uno se fueron haciendo fotos conmigo. En un momento de cambio de acompañante para foto, descubrimos un japonés haciéndome fotos…

… por si acaso supongo

El día anterior había dado para mucho, excepto para lo más importante, decidir la ruta hacia Irán.

La ruta norte, la más segura según todos los turcos interrogados en el camino, no me apetecía. Hacía más km y no veía el Kurdistán.

La ruta sur, por el Kurdistán conflictivo, lo había descartado tras ver las caras de los turcos a los que fui preguntando. Cuando mi dedo dibujaba esa ruta sobre el mapa, se ponían violentos. “Terroristas”, decían.

La ruta intermedia, trazando una línea recta desde Capadocia a Irán, era la que más me seducía. Entraba por el Kurdistán, ningún turco me lo recomendó pero preguntando ciudad por ciudad, sí que eran seguras la mayoría (para ellos). En algunas me recomendaban pasar pero no parar.

Por otro lado era la más montañosa, mi mapa de Turquía señala las rutas panorámicas y ésta era la que más tenía.

Y además era la más recta.

El día anterior había recibido un mail de Deyan, el búlgaro que regresó primero, informándome de dos ingleses que encontró averiados cerca de Sofía y que eran “otros” que viajaban hacia India, en moto claro.

Yo necesito compañía cuando llegue a Pakistán si no quiero meterme en un tren que me quite los 500 km conflictivos, así que estaría bien que me alcanzaran casi llegando a la frontera. Porque Irán prefiero hacerlo solo claramente.

Con todos estos datos, esperando una señal que supliera mi indecisión, decidí hacer una jornada de 400 km hasta Malatya, al día siguiente podría volver a pensar porque desde allí todavía era posible ir hacia el norte.

Los primeros km los pasé bostezando por una autovía sin apenas tráfico y con curvas que se trazaban con la mirada. El gps decía que iba poco a poco subiendo pero la carretera parecía plana. Igual que anteriormente en Turquía, montañas impresionantes a la izquierda, derecha y frente. Pero nunca llegaban.

Hasta que por fin llegaron, la carretera miró para arriba y de 1000 metros me subió a casi 2000 en pocos km. Desde arriba pude observar lo que me esperaba, decenas de cumbres de la misma altura, nada de vegetación, montañas redondas que parecían dunas gigantes recubiertas de hierba seca formando desde la lejanía una especia de felpudo de casa de los ochenta. Cuando la carretera bajaba lo hacía entre cañones que dejaban las dunas en sección formando paisajes espectaculares. Aunque la dirección era este, la flecha del gps iba cambiando continuamente, la carretera serpenteaba y el asfalto, sin ser excelente, daba para divertirse.

Así llegué a Malatya, donde me alojé. Ya sin moto, vestido de persona normal, paseé por la ciudad sin dar la nota. Lo disfruté.

Por fin, siendo consciente de lo que me viene, cambié el horario y a las nueve y media estaba en carretera. Me quedaban 100 km para Elazig, momento en que un desvío me haría tomar una decisión de la ruta elegida.

A los pocos km de salir de Malatya, otras nuevas montañas al este me giñaron un ojo. Primera señal.

Tras atravesar el Éufrates, adelanto un ciclista claramente europeo, y por la imagen que veo fugaz en el retrovisor pienso, español…

Era Pablo, que sudaba dirección Nepal.

PABLO

Y la noticia de las bmw me pareció la señal definitiva…

Al Kurdistán!!!!

A los pocos km de eso, vi dos puntitos a los que me aceraba. No eran bmw, eran ktm, una 640, Helen, a la que adelanté y en paralelo miré y sonreí, y una Adventure 990 , Markus, que me hizo un gesto para que paráramos.

Markus y Helen tienen un año para llegar a Sudáfrica y después intentar cruzar en barco a Australia, son alemanes y les encantó, igual que a mí, el encuentro.

www.time-2-travel.de

HELEN Y MARCUS

Seguimos un rato juntos y la carretera dejo de serlo, durante 20 km las obras la convirtieron en pista y tuvimos que conducir de pie, cosa que me vino muy bien para ir acostumbrándome y que me vino muy mal al mirar con ojos de deseo sus motos.

Cuando la carretera se normalizó, la cívica conducción alemana me hizo adelantarlos y seguir a mi ritmo.

Poco me duró porque tuve que parar a repostar, lo hice en un pueblo que nunca olvidaré, Mus.

Al salir del repostaje de moto y piloto, unos niños deambulaban por los laterales de la carretera. Desde hacía ya miles de km, los niños siempre me saludaban y yo a ellos. Al hacer lo propio en este caso, pensé, qué raro, los niños kurdos saludan con el puño cerrado cual comunistas. Después pensé, además inclinan el brazo recto hacia atrás con cara de estar discutiendo con sus hermanos mayores.

Después sólo pude intentar protegerme del lanzamiento de piedras.

Afortunadamente casi todos tenían mala puntería, desgraciadamente uno de ellos no, afortunadamente el bidón de gasolina hizo de escudo, y afortunadamente sólo era un puñetero niño y no consiguió agujerearlo.

No era la primera vez que me pasaba, en Senegal en coche ya lo viví y en Marruecos en moto creo recordar que también. Pero me dejó unos km rayado pensando en cosas, una de ellas, que esperaba no se cumpliera eso que siempre se dice que los niños dicen y hacen lo que sus mayores desean pero a lo que no se atreven.

A medida que había ido avanzado al este, Turquía se empobrecía. Al menos desde la fugaz mirada del que pasa a 120 km/h. Pero la arquitectura, las gentes y la afluencia de niños por las calles, parecían indicar eso.

En la Turquía que había visitado hasta la fecha, convivían melenas femeninas con pañuelos, en algunas ocasiones ganaban unas y en otras, otros. Pero empecé a ver por primera vez mujeres tapadas hasta la nariz. Los gestos de la gente por los pueblos que pasaba también cambiaban, seguían siendo cordiales, me seguían invitando a té en casi todas las ocasiones, pero algo era diferente, parecían más tristes.

Todo suplido con el impresionante espectáculo que brindaba la carretera, que una vez pasé el mal trago de los niños, me volvió a subir y bajar por paisajes increíbles hasta dejarme a 1600 metros de altura sobre el nivel del mar, sobre un lago que parecía eso, un mar.

El Lago Van, precedido por la ciudad de Tatvan y despedido por la ciudad de Van, donde pensaba dormir. Cuando vi que de una a otra había 140 km bordeándolo no daba crédito. La circunferencia entera supera los 300 km. La mar de grande…

La carretera sólo se despega del lago en una ocasión, para subirte a 2200 metros al monte “Kuskundiran Gecidi”. Bajando de esa ascensión me crucé con tres europeos en Harley, creo, que eran europeos digo, porque que eran Harley y que me los crucé, estoy seguro.

Un poco después, y tras muchos nuevos saludos inocentes de niños, uno no tan inocente, a falta de piedra me tiró lo único que tenía en la mano. Que desgraciadamente no era un “Lacasito”, que desgraciadamente era un palo tamaño bate de “baseball “, y que afortunadamente pesaba más que él y no me alcanzó. Puñeteros niños…

Lo siguiente que aconteció fue el atardecer sobre el Lago Van, momento foto.

ATARDECER LAGO VAN

Lo siguiente fue llegar a Van de noche, los últimos dos pueblos que crucé estaban llenos de gente joven a orillas de la carretera. Con gesto chungo…, todo el mundo me mira cuando paso desde hace ya mucho, pero así no.

En Van me alojé a la tercera intentona, después, barba en cara, paseé pasando desapercibido. Pero la sensación era la misma, las caras son el espejo del alma, y éstas no son tan afables como las de los turcos. Desconozco los motivos, puedo intuir muchos, pero me limito a escribir lo que vi.

Entrar en Irán en domingo no era buena idea. Mi seguro no me cubre y tengo que llamar a la embajada, para eso y para que me asesoren sobre la salida a Pakistán. Además tenía que limpiar la cadena, engrasarla, e intentar a solucionar el tema del engrasador que no va.

Por eso me quedé hoy en Van.

A la mañana, los eficientes empleados del hotel en el que me hospedo, me habilitaron un lugar donde poder manipular la moto. Un rincón dentro de un patio terraza donde decenas de kurdos pasan el domingo jugando al dominó, o algo muy parecido.

Mientras yo jugaba a mecánico, ellos me traían té y me ponían cigarros en la boca para seguir fumando rubio y no negro. Igual que los gestos de la gente joven son los que son, la gente mayor me trata muy bien. No entiendo por qué, pero es así.

El hijo de uno de los jugadores se acercó y por señas me explicó que era mecánico. Se quedó una hora conmigo ayudándome a todas mis tareas, incluyendo una no prevista de tensar de nuevo la cadena. Como si Pepe Gotera y Otilio fueran de lugares diferentes, igual de bien, así nos entendimos.

La tarde la pasé paseando y entrando en las miles de tiendas que tiene Van, atendido en ocasiones por mujeres tapadas con pañuelos y en otras, por mujeres con vaqueros ajustados y melenas al aire, que aunque apenas me fije en ellas, eso me pareció…

Mañana se acaba el paseíto del niño motero, entro en Irán y empiezan a contar los siete días de visado. Irán no me preocupa, pero cuando llegue a la frontera con Pakistán debo decidir, si cojo un tren dentro de Irán que me lleve a la zona segura de Pakistán, o espero que pase algún motero o algún convoy para hacer esos 500 km acompañado. Debo llegar lo antes posible para poder pensar y decidir, porque  pasados los siete días, si salgo de Irán, ya no entro…

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Perfil de ruta: Uchisar (Capadocia)- Van

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23 thoughts on Los “Otros”

  1. Paratito

    Bueno, por lo que estas contando parece que estas en territorio hostil. Espero que no te encuentres lo mismo en Iran. El perfil de ruta simplemente brutal.
    Buena suerte!!!!

  2. Matu

    Grosssso Charly…….sigo tus relatos como un libro de una aventura q me encantaria hacer…mucha envidia sana…un abrazo grande y q siga todo tan bien como hasta ahora…
    Matu,Buenos Aires.

    • Matuuuu!!!!
      no sabes qué bueno me resultó saber que me leías, no pude contestar antes pero me encantó tu comentario. estoy en delhi y en un par de días a Nepal, sabiendo que os gustan mis relatos yo sigo escribiendo. un abrazo y enhorabuena por lo que me han contado…
      pedro

  3. LuisRin

    Madre del amor hermoso!!! Ayer estuvimos Raquel y yo comiendo con Vicente, Deborah y Fernando y nos contaron lo de tu aventura… Nos pareció increíble, que Tio el Carlitos!!!! Hoy me he pasado toda la mañana leyendo tu página (Felicito a tu primo, ha quedado Genial) y me lo he pasado pipa. He sentido la misma emoción que cuando leí “Viaje al Centro de la Tierra” cuando era crio… los preparativos, el inventario, la compra de material… pero bueno, Julio Verne a tu lado un mindundi, leyendo tus relatos muchos estamos sintiéndonos un poco en esas tierras, con esa gente que vas conociendo jsjsjssj me entra frío, siento calor, incluso no he podido evitar agachar la cabeza para intentar esquivar los lanzamientos de los jodios niños-catapulta. Mucho Animo y mucho cuidado vale?, Joer!! me tienes acojonao, no me puedo creer que andes sólo por esas tierras tan hostiles. Un Abrazo Luis Ramón y Raquel

  4. actricesa

    hoy vi en las noticias que en turquia se habia estrellado un camion lleno de avispas… correeeeee jejeje
    oye ten cuidadito, eh?que queremos mas relatos!
    besos motoman, cuidate

  5. Alfredo ( Amigo Toño)

    Ten cuidado Charlie !!!

    He subido tu blog a varias web a ver si tieens un poco mas de repercusion, seguro que te entran mas visitas!!

  6. LuisRin

    Carlos, otra vez nosotros… Coge el tren vale, en serio. Que tensión. Espero que no tardes en escribir. Un Abrazo!! Luis Ramón y Raquel

  7. Edu

    Querido charly, desde Murcia tu Traumatologo te saluda y te desea lo mejor en tu ruta hacia Destino. Como siempre, mucho afecto y desde aqui cuidandote.
    Saludos de toda la familia,
    Graciela, Edu, Lucila, Guido, Sofia, Rocio y Agostina.

  8. Noe

    Primo, por fi…. ten mucho cuidadin, que entre las caras de malos de los jovenes y los niños monstruosos me tienes que vamos…..jeje.
    Bueno en serio, ten cuidadito, ya sabes que estamos todo el dia pendientes de ti, sobre todo tu “primus”, asi que lo dicho, anda con cuidado.
    Muchos besos….mios y de Carlota que ya te he dicho varias veces que flipa con su pimo Calitos de la moto.
    Pd: Me encantan las fotos sobre todo en las que te dejas ver.
    Estas muyyyyyyyyy guapo.

  9. Rafalote

    Tío, yo cogía el tren. Bastante aventura estás corriendo ya.
    Me ha encantado la parte de Turquía, y me esperaba lo que has contado del Kurdistán: buenas rutas moteras pero mala espina con alguna gente.
    Espero ansioso las etapas iraníes, que supongo serán más que sorprendentes.
    Cuídate y Vs.

  10. raimundo fernandez-villaverde

    amigo y socio. la foto del lago van no tiene precio (no si sabes lo que significa “precio” a estas alturas). a mi el que me da envidia es el de la bici. Iría a la karakorum highway??

    lo que decidas en la frontera de iran bien decidido estará!!!!

    ánimo y que sigan soplando vientos de popa!!!

    Este fin de semana nos vamos a pamplona a jugar un campeonato de golf en beneficio de BONSAID, te mantendremos informado!!!!

  11. Epifanio

    Hola Carlos en primer lugar te felicito, lo estas haciendo muy bien es una gozada yo voy a preparar un viajito para el proximo año, tambien te queria preguntar que programa utilizas para pasar las rutas del gps y que te salen a la derecha los perfiles y la velocidad en el google maps lo que pone trip stats, me gustaria saber que programa es, y tambien el que sacas la foto esa del perfil de la ruta, nada mas desearte mucha suerte, felicitarte lo estas haciendo muy bien un saludo y espero te salga todo muy bien . Un saludo Epifanio desde Gran canaria

  12. Cynthia & Inigo

    Hola, Carlos:

    Que tal? y por donde andas?

    Hemos vuelto a Espana y nos acordamos de ti. Ali y su Padre de Hotel 1001 son tan majo que nos dio un poco de pena irnos.Pero nos han dado sus email para seguir de contacto.

    Con mucho cuidado y igual nos veremos por Asia en Navidad! un beso desde Logrono!

    Cynthia & Inigo xoxo

  13. JUAN

    Hola amigo, encantado con tu aventura….pero
    he visto que llevas los bidones de gasolina en los laterales y SON METALICOS
    osea de puro hierro, no quiero pensar en la posibilidad de una caida y que del bidon al arrastrar por el asfalto empezaran a saltar chispas y se rajara, piensa en ello, seria lamentable que la aventura acabara….hechando humo,¿llevas extintor?
    un saludo,

  14. Vamos Carlitossss!!! me siento como un aficionado al ciclismo que acude a ver una carrera. Sigue disfrutando y escribíendo, please. Ya está en marcha la tienda online. Mucha fuerza, amigo!!!

  15. vicky

    Me tienes enganchada leyendo y leyendo tus historietas de ruta….la verdad es que se te da muy bien la escrutra carlos,trasmites bien y haces golosa la lectura…. muy bien,sigue con tu viaje y cuidate mucho,.un abrazo de corazon

    • hola vicky!!!!!!, me encanta que estés enganchada, estuve un poco perdido unos días pero aquí he vuelto. me anima mucho saber que estás ahí. besos

  16. Pingback: SINEWAN | Siete dias en Iran — El mundo en moto Sinewan

  17. Pingback: Madrid – Sydney en relatos | EL Mundo en Moto Sinewan

  18. jaime pastor

    Gracias po lo que cuentas y lo bien que lo haces, estoy prdeparando viaje a Mongolia, te vi en la presentacion de Formigal y me encanta como lo haces, que tengas mucha suerte y y todo vaya bien