Introducción

Cuando se plantea un viaje de más de 10.000 km está claro que llegará el momento de, o encontrar un taller que entienda tu moto y tenga piezas, o ponerse las manos negras y solucionarlo.

Eso implica llevar recambios y herramienta, además de saber lo básico por si te toca hacerlo a ti. Que por otro lado es lo suyo.

En casi todas las ciudades del mundo es fácil encontrar talleres que puedan solucionar averías sencillas o labores de mantenimiento. Lo complicado suele ser que tengan recambios para nuestras motos.

Un primer consejo es nunca dejar a los mecánicos solos, siempre supervisar lo que hacen.

Recambios

Dependiendo mucho del tipo de moto, y del tipo de individuo que lo hace, este apartado puede ser mayor o menor.

En mi caso, que soy bastante torpe, suelo llevar lo siguiente:

– Juegos de pastillas para cada pinza.

– Palanca de cambios y manetas de freno y embrague.

– Fusibles.

– Aceite de motor, a veces es difícil encontrar sintético.

– Filtro de aceite, mejor llevar de sobra. El mal aceite te puede hacer cambiar antes de tiempo el filtro. Ocupa poco, es barato, pero no se encuentra en muchos países.

– Bujías

– Filtro del aire, mucho más cómodo que llevar recambio, es llevar un lavable. No es fácil encontrar recambio.

– Filtro de gasolina, nunca llevo.

– Repara pinchazos y/o cámaras de repuesto. Esencial.

– Neumáticos. Es bueno calcular dónde habrá que cambiarlos. A veces compensa cargarlos porque el envío desde Europa es muy costoso por su tamaño. En India encontré gomas para la Honda Varadero, chinas y malas, pero me salvaron de un costoso envío.

– Bombillas. Ocupan poco y depende dónde no se encuentran con facilidad.

– Enriquecedor de gasolina. No ocupan y aunque no suelen ser esenciales, mejor llevarlo.

Herramienta y utensilios

Al margen de lo obvio, estas cosas me parece interesante recordar.

– Carraca, serán muchos tornillos y muchas veces, es importante que el esfuerzo sea menor.

– Llave especial para filtro de aceite.

– Bridas.

– Cinta americana.

– Cinta aislante.

– Pegamento de contacto.

– Medidor de presión de neumáticos.

– Frontal. Útil para intervenir de noche.

– Cinchas. Para envíos en avión y barco y para miles de otros momentos en los que hace falta amarrar algo.

– Alambre