No recuerdo días malos en mis viajes. Nunca me ha sucedido eso que dicen otros viajeros que de haber tenido un botón para tele transportarse a casa, alguna vez lo habrían presionado. Nunca. Atravesé el monzón en Indonesia con infección de garganta, varios días en los que llegaba calado a hoteles de mala muerte, colgaba la ropa entre lámparas y apliques y a la mañana siguiente volvía a ponérmela mojada para seguir ruta a través de una especie de lavadero de coches continuo. Incluso así nunca perdí la sonrisa. Lo sé porque así lo recuerdo, pero también porque lo dejé escrito. Los pocos malos rollos que he sufrido viajando han venido siempre por la conexión con el mundo real. Suponiendo que el real sea el que se supone que es, cosa que cada vez dudo más. Sigo teniendo dos yos y aunque me empeño en convivir con ambos, no es fácil. Tarde o temprano tendré que asesinar a uno de ellos o fusionarlos, buscar la unidad, que dice un buen amigo.

Vuelta al Mundo en Moto Sinewan

Hoy manejo una sonrisa nostálgica. Me acaban de servir un sándwich y un café en la terraza de un modesto surf camp donde me he alojado las últimas dos noches. La moto está perfectamente cargada y la cadena engrasada. A medida que un viaje avanza el equipaje se compacta y los hábitos se perfeccionan. Escucho el mar romper contra la playa. Me encuentro en Elands Bay, un pequeño pueblo escondido tras una bahía y una vertical montaña de pura roca. Hoy es un día especial, estoy a menos de trescientos kilómetros de Ciudad del Cabo. Ha llegado el día de llegar y como siempre me pasa, no quiero. Después quedará una excursión al Cabo de las Agujas y supondrá el final de la costa oeste, pero el proyecto de unir Madrid con Ciudad del Cabo por etapas, ese sueño de niño mimado, hoy puede hacerse realidad. Soñar con ganas es lo que tiene, que a veces se cumple.

Hace cuatro días que llegué a Sudáfrica renqueante tras un pinchazo y unas manazas. Una vez solucionado el problema busqué un lugar con internet donde alojarme. Necesitaba subir un vídeo para seguir con el culebrón sinewan. Lo encontré, una sencilla habitación en una casa de madera por menos de veinte euros con wifi. Genial, pensé. El único problema es que la conexión no llegaba hasta la habitación, había que conectarse desde las zonas comunes. Eso me hizo estar seis horas sentado frente al ordenador, enchufado a la vida real. Era un día especialmente feo, las noticias no eran buenas y por las redes sociales volaban cuchillos. Demasiada exposición con todo eso me sacó de mi papel y dejé de ser yo. Me refiero al yo viajero, al de la risa floja.

Contar un viaje en directo tiene grandes alicientes. La soledad toma una dimensión diferente. Alguien muy cercano me dijo una vez, “tú no viajas solo, viajas con tu ordenador”. Y es cierto, cuando hay wifi no estoy solo. Publicar las cosas hace que gente te lea, personas que se emocionan, sufren, ríen o se aburren contigo. Los hay que prefieren hacerlo en silencio pero otros comentan al final de cada post. Al cabo de varias veces pasan a ser amigos, gente que no conozco personalmente pero de la que me siento cercano. Esa es la parte positiva. La negativa es la necesidad de tener acceso a internet y por tanto la consecuencia de estar en contacto con la vida real. Lo ideal es combinar, cosa que suelo hacer, varios días perdido sin conexión hasta encontrar un lugar cómodo en el que ponerme al día.

El caso es que salí de Springbok cabizbajo y gruñón. Podía perfectamente haber llegado a Ciudad del Cabo en un día a través de aburrido asfalto. Pero como nunca quiero llegar a mi destino decidí meterme por el interior y seguir la pista de los tracks que Charley Boorman y su socio Billy Ward me habían pasado cuando coincidí con ellos en Namibia.

La soledad de Namibia, eso que relataba días antes, quedó en nada tras los primeros ciento cincuenta kilómetros por Sudáfrica. Una pista en línea recta a través de un desolado paisaje árido y plano, sin apenas vegetación más que hierbajos secos y pedregales. Una cerca a la izquierda y otra a la derecha marcando la linde de la pista. A ambos lados grandes latifundios privados, producto de la colonización blanca, de la compleja historia de estas tierras que han visto tantas guerras entre tantos diferentes pueblos. Lo primero que pensé surcando cómodamente esas inhóspitas tierras sobre una moto trail y volando por una pista más que digna, fue en esos tipos rudos y extraños llamados Boers.

Los Boers son un pueblo que comienza a gestarse en el S XVII en la colonia holandesa del Cabo. Son una mezcla de granjeros holandeses, franceses, belgas y alemanes principalmente. El coctel termina formando el pueblo afrikáner, con su propia lengua. Cuando los ingleses echan a los holandeses de la colonia del Cabo en el XIX, y en especial cuando después abolieron la esclavitud, los Boers deciden emigrar al interior en busca de tierras donde asentar sus propios países con sus propias leyes. Unos se largan hacia el este y se encuentran con los zulús. Otros lo hacen hacia el norte y se asientan en la actual Namibia. Quiere decir que pasaron por aquí. El rechazo que me genera un pueblo racista y colonizador esclavista, no es suficiente para que viendo la inmensidad de estas tierras y lo inhóspito de ellas, no sienta cierta admiración. Estos tipos durante varios siglos han defendido su autonomía y su idiosincrasia jugándose su vida y la de sus familias, avanzando por estas tierras en caravanas de carretas con ruedas de madera y teniéndose que defender de las tribus locales. Incluso declaran la guerra al todo poderoso imperio británico. Esta extraña pero cierta admiración no me nubla la vista por completo, las tribus locales ya estaban aquí cuando llegaron estos rubiales mal hablados. Ante el acoso de un pueblo blanco que pretendía quedarse con sus tierras y esclavizarlos, se defendieron con el mismo valor o más. Viajar me genera contradicciones continuas, algo que agradezco. Cada vez creo menos en las personas con las ideas claras.

Vuelta al Mundo en Moto Sinewan

El primer track de Boorman marcaba una localidad con gasolinera. Fue el primer  signo de vida en ciento cincuenta kilómetros. No me había cruzado con nadie en toda la mañana. Ni siquiera un coche o un animal. Nada, no había vida. El silencio en el pueblo era tétrico. Un par de avenidas de tierra cruzaban en aspa y eso era todo. Un pequeño comercio regentado por una mujer afrikáner que de nuevo me fruncía el ceño fue todo el signo de vida. Una vez me sirvió una coca cola caliente, cerró su negocio y se marchó sin despedirse. Me quedé de nuevo completamente solo en un pueblo fantasma. Cómo será la vida en un sitio así, cómo se puede vivir tan aislado. No sé, pero mi día no estaba para eso. Extendí el mapa sobre la moto y busqué una salida. El siguiente track de Boorman me llevaba por la misma pista y presumiblemente por la misma Sudáfrica interior y desolada. Haciendo una ese podía cruzar la nacional y dormir en la playa. Necesitaba un aliciente para un día raro. Ya no dejé de pensar en otra cosa que no fuese dormir escuchando el mar.

Vuelta al Mundo en Moto Sinewa. Vía de tren

El día fue bastante duro, mucha arena y conducción tensa. Cuando a media tarde alcancé la costa y me encontré con el Atlántico, los malos rollos se habían esfumado por completo. Es curioso el fenómeno gran hermano que estoy viviendo este viaje. Me he propuesto hacer una prueba y por una  vez contar el viaje también por medio de vídeos. Eso me obliga a grabarme continuamente. Viendo los vídeos a posteriori, el tipo de por la mañana nada tenía que ver con el de la tarde. Comencé a costear de buen humor hasta encontrar lo que buscaba, un sitio aislado sin internet y donde se escuchase el mar. Lo vi claro desde el principio. Una columna de dunas de arena blanca a la izquierda, una bahía a la derecha y un minúsculo pueblo protegido por una poderosa montaña rocosa al frente. Un surf camp tan cutre como acogedor y diez euros por dormir escuchando el mar.

Me quedé aquí dos noches. Hice deporte, escribí y me purifiqué. Por la noche en el bar conocí a un tipo, un afrikáner cerrado. Se llamaba John. Me invitó a un vino y me cayó muy bien. Su mujer le había dejado y estaba en fase de recuperación. Trabajaba arreglando las vías del tren. Al segundo vino me dijo que me envidiaba, que le encantaría viajar fuera de Sudáfrica. Quería ir a Irlanda, se sentía muy cercano a esa cultura de pub enmoquetado y cerveza en pinta. Yo le hablé de Angola, no sé muy bien por qué. ¿Angola?, se extrañó, para qué, eso está lleno de cafres. Se refería a negros, así les llamaban durante el Apartheid. Me sorprendió que mantuviese tan despectiva forma de referirse a ellos. Fue la primera de muchas tomas de contacto con el racismo. El hecho en sí no me sorprendió, ya sabía, lo que me asombró es la pasmosa naturalidad con la que lo muestran. Los australianos son igualmente racistas con los aborígenes, pero existe un tabú y no se comenta tan alegremente.

No sé qué me sorprendió más, la naturalidad con la que John mostraba su racismo o que el tipo me siguiese cayendo bien. Por qué sentía empatía por un racista. Supongo que por lo mismo que llegué a ser buen amigo de un clasista y corrupto negro en Nigeria o por las veces que he compartido momentos con homófobos de todos los colores con los que me he cruzado en mi vida. Rechazo todo lo anterior, pero las personas no somos solo una cosa. La clave es hasta dónde aguantamos lo diferente. Dónde trazamos la línea que marca el final de nuestro margen de tolerancia. Cuánto podemos llegar a abrir la mente para que, aunque no nos guste la forma de pensar del tío que tenemos enfrente, podamos compartir una conversación, unos vinos e incluso por qué no, ser amigos. No creo que pudiese hacerlo con un violador sabiendo que lo es. Probablemente me entrarían ganas de partirle la cara. Lo mismo con un pederasta o un maltratador. No me gustan los toros, por mí que desapareciesen,  pero sí que podría ser amigo de un torero. De hecho tengo amigos muy aficionados. Si viese a este tipo pasarse con un negro por el simple hecho del color de su piel, supongo que le haría la cruz, pero no lo veo y por tanto no sé hasta dónde llega su racismo. Que tenga asco a una raza en un país en el que llevan varios siglos odiándose unos a otros no debe ser suficiente para que le deteste y deje de disfrutar de su compañía. No sé, el caso es que me sorprende, pero es lo que siento y he de decirlo.

Por supuesto y cansino como soy,  le dejé claras mis ideas y le fusilé con todo tipo de cuestiones para ver si se planteaba otra cosa diferente a su racismo. Intenté que se imaginase viviendo en Nueva York. Seguro que sí tendrías amigos negros allí, le dije. No sé, comentó con gesto de asco, creo que no. Seguro que sí, y si tú no, tus hijos con toda seguridad. El problema en Sudáfrica es que todo está muy reciente, serán necesarias muchas generaciones para que blancos y negros convivan de verdad. Digo yo, porque llevo unos días en Sudáfrica y no creo que vaya a encontrar la fórmula en unas horas. Sólo me hago preguntas y observo, porque la verdad es que impresiona ver como piensan unos y otros y la naturalidad con la que lo muestran. La noche siguiente me volví a encontrar con John y de nuevo compartimos vino y charla. Me siguió cayendo bien.

Ha llegado el momento de partir. No tengo ninguna prisa, sé que hoy llegaré a Ciudad del Cabo y no me apetece en absoluto. Un último tramo de pista y finalmente llego a una carretera de asfalto que ya no dejaré en todo el día. La costa se va masificando y lo que atrás eran pequeños pueblos costeros se convierten en grandes localidades e urbanizaciones. La arquitectura es completamente occidental con influencia anglosajona. Cada ciudad o pueblo tiene su gueto negro a las afueras. A ciento veinte kilómetros de Ciudad del Cabo atravieso el Parque Natural de la Costa Oeste. Una bahía de agua salada color azul turquesa y una carretera sin tráfico que la rodea a través de un manto verde hasta llegar  de nuevo al Atlántico. Decido parar y abrirme una triste lata de pollo.

Vuelta al Mundo en Moto Sinewan

En Sudáfrica y Namibia las barbacoas se llaman braai. Suponen el gran evento social de esta cultura. Un fuego, unos amigos, una ensalada y bien de carne. El maestro asador siempre es hombre. Las mujeres suelen encargarse de la ensalada. Una costumbre que viene de tiempos de los Boers, los granjeros de las carretas con ruedas de madera. Actualmente en cada rincón hay una barbacoa preparada para hacer braai, ya sea en un parque, en un camping, en un hotel, en una casa o en un parque natural protegido como este.

Vuelta al Mundo en Moto Sinewan

Una familia asa carne frente al Atlántico. Un tipo sale de su entorno familiar y se acerca. Ha visto la matrícula y rápido me pregunta si soy español. Se llama Chris, es sudafricano pero ha vivido casi veinte años en Londres. Sonrío al descubrir que mi nivel de ingles sigue igual de regular que siempre. Llevaba unos días pensando seriamente que estaba empeorando. Sigo perfectamente la conversación con Chris. Es a los afrikáner a los que no entiendo un carajo, debe ser que mezclan palabras. Chris me lo confirma, hablan fatal al parecer.  Unos minutos de charla y me invita a que me una a la barbacoa. La familia me acoge con naturalidad, es también parte de esta cultura. Se parecen mucho a los australianos, se abren con mucha facilidad al forastero. Al menos de primeras.  Chris termina invitándome a su casa en Durban, puedo dejar allí la moto si necesito parking. No creo porque estoy muy lejos y la idea es dejarla en Ciudad del Cabo, pero se agradece.

Vuelta al Mundo en Moto Sinewan
 
El viaje por etapas se hace su propio camino al andar. Las tres primeras paradas fueron programadas, tenía de antemano un lugar donde dejar la moto. Después me relajé y ya todo me da igual. Sé que siempre encontraré un sitio seguro donde aparcar mi moto unos meses. Sobre las cinco de la tarde un cartel indica que estoy a veinte kilómetros de Ciudad del Cabo. Al fondo veo un macizo impresionante que se levanta vertical sobre un cabo. Allí está, voy a llegar.

Aunque pensándolo bien no, tengo referencias de un barrio llamado Table View donde sé que sopla viento y se hace kitesurf. No quiero llegar al centro hoy, quiero descansar unos días y programar el final del viaje. Necesito un parking para la moto y preparar lo que será la última etapa de este viaje de casi 25.000 kilómetros, la llegada al Cabo de las Agujas, el final de la costa oeste y el comienzo de la este.

Pero eso es otra historia.

………………

En mi soñada vuelta al mundo en moto éste es el final del segundo capítulo. Tengo otros tres en la cabeza. Cuando terminé el primero, desde Madrid a Sydney, hice lo mismo que pienso hacer ahora. Nunca hubo crónica final, la cosa terminó con un vídeo. Así será de nuevo, primero editaré el vídeo sobre este relato y después un vídeo final que espero sea especial.  Llevo unos días ya en Madrid, apenas he salido y no he llamado a casi nadie. Quería mantener lo máximo posible la sensación de estar de viaje para escribir esta crónica. A medida que me vaya sumergiendo en la vida urbana el yo viajero desparecerá por unos meses. Tengo un billete de vuelta para el día 13 de Mayo, esperemos que las circunstancias no impidan coger esa avión y comenzar el capítulo tercero, la costa este africana.

Cuando llegué a Ciudad del Cabo me reencontré con Tom, mi amigo Belga. Se alojaba en casa de Chris y Desdi, una pareja medio belga medio sudafricana. Me invitaron a una barbacoa y tardaron unos minutos en abrirme las puertas de su garaje. Allí está la moto. El viaje por etapas, que se hace camino al andar.

Muchas gracias por haberme acompañado, no me cansaré de agradecer a los que estáis ahí tras la pantalla del ordenador, los que con vuestros comentarios me dais el aliento suficiente para seguir escribiendo o editando vídeos. Es un gran esfuerzo, os lo aseguro, pero saberse leído es suficiente recompensa para seguir haciéndolo. No hay mayor placer que el que es compartido. Si este blog os ha sacado una sonrisa, os ha mostrado un lugar que no imaginabais que existía, os ha hecho sentir que pilotabais una moto por una pista imposible u os ha metido en una conversación con gente de una cultura lejana, me siento más que satisfecho.

Yo pienso seguir viajando de cualquier manera, mientras estéis ahí lo pienso compartir.

Gracias por leerme.

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72 thoughts on Sudáfrica, la llegada a Ciudad del Cabo y el final de la segunda parte de una vuelta al mundo en moto por etapas.

  1. Creo entender tu apetito por ser leído, y sin embargo, yo soy de los que hasta pagaría dinero (literalmente) por leer blogs tan inspiradores y honestos como el tuyo.

    Reconozco ser nuevo en esto de los blogs moteros, pero es gracias a tipos como tú, Charly, que tipos que como yo, que ya le tenemos hecha la forma del culo al sofá, encontramos las fuerzas para atrevernos a vivir lo que otros nos demuestran que sí es posible vivir, simplemente poniéndose a ello. Yo mismo ya estoy planeando mi propio viaje de larga duración, como te comenté por privado, y tengo la certeza casi absoluta de que si no fuera por gente como tú, que nos demuestra que los sueños están a tiro de vídeo de youtube, no habría tenido las fuerzas.

    Así que gracias, “caraculo”, y hasta que quieras.

    Un abrazo

    • Charly

      Jajajaja, me ha encantado lo de “caraculo”. Gracias por el buen comentario, me plantearé hacer el blog sólo para socios. Un euro al mes. Un abrazo y suerte!

  2. Da cierta pena pensar que se ha terminado una nueva etapa, o un capítulo. He disfrutado mucho con tu viaje por África de la que, como tantos, estoy enamorado. Quizá por eso te he notado poco contento de haber llegado al final. O quizá sea yo. No sé.
    Espero verte pronto y que nos cuentes cosas delante de unos vinos. Mientras, tu descripción de los afrikáners me ha dado ganas de volver a ver La Fuerza de Uno. Creo que la veré esta misma noche.

    • Charly

      Lo has notado perfectamente Juan, supongo que al no ser escritor se me notan más la cosas cuando escribo. Esta crónica está escrita en Madrid, con una caraja impresionante de tener que volver cuando mejor estaba. Siempre me pasa, tú ya sabes, empiezo a sentir el viaje cuando me tengo que volver. De momento es lo que hay, el otro yo, el que escribe ahora, es el patrocinador. Nos vemos pronto y nos tomamos esos vinos, que volver y estar en Madrid también tiene alicientes. Abrazo grande

  3. rococa

    …Me acabas de dejar mas sentado si cabe… ¿ya estas en Madrid? pero… ¿en que mundo vivo? ¿que me he perdido?

    • Charly

      No es culpa tuya Roberto, las crónicas y vídeos llevaban un poco de retraso, es una especie de falso directo. jeje, nada, aquí estamos, en los madriles. Pronto empiezo de nuevo. Abrazo

  4. tatin

    Hola.

    Que gran post, Me hizo pensar mucho tus palabras: ” Cada vez creo menos en las personas con las ideas claras.”, puesto que no aparentas inseguridad precisamente.

    Se que la seguridad en uno mismo no está reñido o no tiene que estarlo con tener o no las ideas claras. Pero hay mucha gente que si se apoya en unas ideas elaboradas para después relacionarse de tal manera

    Unificar tus dos vidas creo que es menor reto si lo comparo al hecho de haber viajado por ciertos países que generan inquietud como Mauritania o Nigeria y disfrutar del viaje, o la disciplina del grabarse diariamente, edición de vídeos, escribir crónicas…

    Un saludiño

    • Charly

      Hola Tatin,Creo en mí, en mi capacidad para seguir adelante y enfrentarme a pistas, fronteras y corruptos. También creo en las personas, individualmente, sé que en las distancias cortas la gente es buena. En lo que he dejado de creer es en las masas, los grupos suelen mirar siempre por un bien común a ellos y consciente o inconscientemente, malo para otros. Y en lo que no creo nada es la única razón, si descartamos los extremos que siempre son desechables, existen muchas verdades diferentes entre medias. No hace falta dar la razón al que piensa diferente, pero tampoco dar por sentado que la nuestra es la única buena. Créeme que la unión de los dos yos es más complicado que cruzar NIgeria.
      Gran comentario, gracias por dejarlo. Un saludo

  5. Jose L.

    Joder, hasta Mayo no!! Casi hubiera preferido no haberte encontrado en las redes hace ya unos meses, ahora tendría un monton de crónicas por leer y videos con los que reir, se me va a hacer largo. Bueno siempre queda volver a echarles un vistazo.

    Gracias .

    • Charly

      el tiempo vuela,de todas formas tengo muchos vídeo pendientes de editar, intentaré ponerme al día en este tiempo. Gracias por participar.

  6. jorge carracedo fernandez

    Ya llevo tiempo leyendo tus crónicas y cada día me gustan más. No sé si es el fondo, la forma o el hecho de que, desde que te conocí en Tres Cantos y nos dimos un abrazo se confirmaran mis sospechas de que eres un gran tipo. A partir de ese momento tambien pasó una cosa curiosa. Cada vez que leo algo que tu has escrito, me da la sensación de que es tu voz la que lo está narrando. Mola esa sensación. Valoro lo que haces y valoro el cómo lo haces. Te doy las gracias nuevamente por compartilo con nosotr@s y te animo a que no dejes nunca de viajar y de que, aunque sea un gran esfuerzo para ti, nos lo cuentes como lo estás haciendo hasta ahora. Un abrazo Charly. Sandiriam y que ·El Guionista te acompañe”

    • Charly

      Eso que me dices de que escuchas mi voz cuando lees me lo tomo como un gran piropo, siempre que alguien me dice algo similar me motiva para seguir escribiendo. Es el mejor premio, el de los amigos que lo leen. El esfuerzo de escribir viajando, viendo la respuesta, no es tal, además me hace masticar los viajes y eso siempre es bueno. Un abrazo Jorge, seguro que coincidimos en algún sarao estos meses.

  7. Pepe Yanes

    La verdad es que es un placer abrir el ordenador y ver un nuevo post tuyo. Ahora tocan unos meses de sequía, hasta Mayo. La espera será dura, pero al final volveremos a la carretera, al viaje, a la aventura, a África, ¡a la vida real!.
    Por cierto ¿No hay problemas para dejar la moto en SA todo ese tiempo? Tengo entendido que las aduanas sudafricanas son bastante picajosas con las importaciones temporales y en cuanto te pasas del tiempo permitido (no sé cuantos meses se puede tener un vehículo en SA) reclaman al Race. Supongo que viajas con Carnet de Pasaje.
    Bueno, Enhorabuena por el viajazo y jhasta pronto!
    Pepe Yanes

  8. Andrés, de Compostela

    Magnífico post, Charly. Leerte es un verdadero placer! Recuerdo cuando me crucé por 1ª vez con el vídeo final de Madrid-Sydney…fué un shock!! Lo vi y reví no se cuántas veces seguidas, me emocionó de veras. Fué mi primer contacto con el mundo de los grandes viajes en moto, que luego se fué ampliando con muchos otros moteros valerosos y “escribidores”, abriéndome a un mundo desconocido y fascinante. Por ello: gracias de corazón. Pero permite que te diga una cosa: como tú, ninguno. La honestidad y sencillez (no facilidad, eh?, que los hay profundos como la Fosa de las Marianas) que rezuman tus escritos y tus vídeos hacen que me quite el sombrero… para ponerme el casco. Así que, de nuevo, MUCHÍSIMAS GRACIAS por compartir.

    Un abrazo y V´ssss

    • Charly

      Gracias a ti Andrés, me alegra que te gusten mis escritos, yo ya pierdo el norte y nunca sé si gusta lo que escribo o no, así que de verdad que gracias por decirlo. Un abrazo, pronto estamos ahí de nuevo.

  9. Charly

    Qué tal Pepe, sí que viajo con el CDP, mientras no caduque todo bien. en este caso vence en Julio, así que la siguiente etapa tiene un aliciente más, en el último país que entre he de hacerlo sin que me lo sellen a la entrada, así al volver podré renovarlo. Veremos, de momento ni he pensado en ello. Un abrazo

  10. Raul A.

    Gracias a tí. porque sé que te cuesta mucho el tema de escribir y editar….. por que sabemos que no es fácil ponerse al lío después de una dura jornada en moto.
    Gracias por currartelo y hacer que estemos un ratito contigo.

    El placer es nuestro. 😉

  11. Frases que me enganchan a seguir leyendo: “Suponiendo que el real sea el que se supone que es, cosa que cada vez dudo más” …… “Ha llegado el día de llegar y como siempre me pasa, no quiero.”……………”Soñar con ganas es lo que tiene, que a veces se cumple.”……….”La soledad toma una dimensión diferente”…………..”gente que no conozco personalmente pero de la que me siento cercano”……………”Cada vez creo menos en las personas con las ideas claras.”…………..”Necesitaba un aliciente para un día raro. Ya no dejé de pensar en otra cosa que no fuese dormir escuchando el mar.”…………..” pero las personas no somos solo una cosa.”………………” No hay mayor placer que el que es compartido” ————–> tio, bienvenido a casa, aunque no sé como lo harás para oir el mar en Madrid! Y bienvenido, muy a mi pesar, echaré de menos tus escritos!!!! Ya espero ese vídeo!!!! Gracias por currartelo!

    • Charly

      Los escritos llegarán pronto y tu viaje en solitario también, así que te tocará compartirlo, queremos saber qué sientes. Un beso

  12. Furi

    Charly,
    Magnifico cierre para este segundo viaje.
    Soy otro de esos que no puede dejar de leerte. Desde que descubrí tu blog, no he parado hasta que me he puesto al día.
    Gracias por hacernos soñar a todos.
    Con ganas de que llegue mayo…
    Abzo fuerte

    • Charly

      no sabes la ilusión que hace saber que lo antiguo también se lee. es toda una gran historia, son ya cuatro años viajando y escribiendo. Gracias por decirlo. Abrazo

  13. MaD

    ohhhhh, lo siento porque estás ya en Madrid y aunque para mi es “casa y me cuento 10”, sabemos que para ti es una osera donde ir tirando hasta que vuelva la vida. Me da penilla pero 3 meses son poquito. Entre preparar la vuelta y rememorar el viaje con tu gente se te pasa en nada, ya verás.
    La crónica como siempre genial, porque una vez más nos demuestras que por ahí hay muchísimo más de bueno que de malo, que si no hacemos un amigo por cada 3 que nos cruzamos por la calle es porque aquí vamos en modo auto. O quizás seas tú, en cuyo caso es igualmente bueno el que alguien así comparta todo esto con nosotros. Mil gracias por eso.
    Lo que sea, leerlas es de lo mejor del día. Y ahora a esperar el vídeo para disfrutar un poquito más como si estuvieras allí, que a mi me es fácil hacerme la loca.

    PD: hay quien no comenta pero me dicen que ya hay un@s cuant@s que en cuanto las comparto las siguen encantadísim@s 😉
    abrazote y muuuuucho ánimo, que mayo llega en nada

    • Charly

      Siempre gracias Mad por compartirlas, que además se enganchen otros ya es de premio. No soy yo, te lo aseguro, la gente en las distancias cortas es buena. Los moteros somos cercanos, no llevamos un cristal que nos proteja y eso la gente lo percibe y se acerca. Nos vemos por los mandriles. Un beso

  14. Sergio

    Charly casi no puedo ni conectarme a internete. Pero decirte que gracias por enseñarme unos renglones y unas fotografias que espero pronto ver con mis ojos. No hace mucho que te asaltamos por Madrid mi colega y yo con nuestras mujeres y el pekeñajo recien nacido, pero para mi es como si hibiera pasado mil años, ya que desde ese momento a hoy me pico un bicho, como bien dice ATXA, qie mi cabeza solo hace darle vueltas para poder sentir esas sensaciones que cuentas en primera persona, mientras tendre que conformarme con ver sentir y leer cosas casi tan reales como contigo. Gracias desde Torremolinos.

  15. Charly, me he enganchado con tus crónicas, pero del todo. Tuve referencia de este blog a través de otro motero que da la vuelta al mundo, empecé a leerte en este viaje a África, me enganchó tanto que he empezado a leer tu blog desde el día que empezaste la vuelta al mundo. Gracias por los ratos que me haces pasr.

  16. paco perez saavedra

    esta todo dicho por los compañeros ,solamente sigue disfrutando de la moto y lo que conlleva y nosotros seguiremos ahi, un abrazo

  17. Pedro

    Gracias por tus crónicas, Charly. A pesar de los buenos comentarios muchas veces pareces dudar del interés que despiertan, sin embargo, creo que no me equivoco si digo que son muchos los que te seguimos como espectadores pasivos. Entre otros muchos viajeros que cuentan sus historias tu forma de relatar el viaje engancha. Sigue compartiéndolo y suerte en tu próxima etapa.

    • Charly

      Google analytics dice que somos unos cuantos, pero nunca sabes realmente hasta que lees los comentarios de la gente. Por eso muchas gracias por decirlo. abrazo

  18. Aitor Zunzarren

    Enhorabuena titan! En parte me alegra que estés en Madrid, porque eso significa que avanzas, pero a la vez me jode tener que esperar hasta mayo para seguir viajando por África… Me lo paso teta leyéndote, que lo sepas. Ahora a esperar a los videos. Gracias de verdad. Un abrazo

  19. Esteban Gutiérrez .

    Genial!! 3 meses se pasan volando. Ya mismo estas allí otra vez continuando esta gran aventura.
    Abrazukos!!

  20. Dani

    Las gracias te las hemos de dar nosotros a ti, por transmitirnos lo que ves y sobretodo lo que vives o sientes en cada momento. Es un placer leerte, cada mañan abcomparo y leo el correo a traves del movi y cuando veo un mensaje del blog Sinewan se que me espera una buena lectura delante del café.

    Mil gracias compañero!

  21. Muchas gracias Charly por compartir esta Etapa de tu gran Aventura . Por mas que estés en Madrid parado sin rodar Kilometros seguimos de viaje con Vos , recuerda que nunca estas (Sandirian ) siempre estamos en tu retrovisor siguiendo tu ruta . Siguiendo tu crónica es como leer un libro de historia real pero en tiempo también , no podemos adelantar paginas para ver com sigue por que todavía no paso . Ahora esperamos ansiosos la edición de la próxima etapa .
    Gracias .
    German Guntern . Argentina .

    • Charly

      Gracias Germán, preparo entonces los bolis para las siguientes páginas, mola eso que dices que es como un libro de una vida real. Internet es la leche. Abrazo grande, no sé cuándo pero llegaré a Argentina.

  22. Ruben Figols

    Con el final de esta etapa de tu viaje, se acaba también el viaje de muchos de nosotros que tambien viajamos con tus relatos y vídeos… 🙁
    Mayoooo!!!!!

    Gracias por dejarnos un hueco en tu viaje!

  23. paratito

    Bueno Charly, aqui me tienes esperando el ultimo video.
    Un fuerte abrazo y a esperar al mes de mayo.
    Se echaran de menos tus relatos.
    Cuidate y deja ahora a tu otro yo que empiece a costear la vida de tu yo viajero.
    Nos vemos!!!!!

    • Charly

      Ya tienes otro vídeo amigo, falta el último y ya. El otro yo ya está empezando a hacer caja, despacio porque hay crisis, pero constante. Abrazo

  24. Fabio Reina C

    Cada sentada a leerte y verte se convirtió en una especie de tónico que hacia volar la imaginación y alentaba las ganas, sensaciones muy oportunas ya que estamos organizando una rodada (en papel van 15.000 kms) desde Colombia hasta Argentina. Cuando pases por Colombia te esperan amigos. Mil gracias por tu inercia……

  25. Francisco

    Lo tuyo es pa nota, compañero! Te lo agradezco otra vez más.

    El/los libro/s (je je!) te llevarán un tiempecillo, pero… unas camisetas? Se hacen en un plis y es otra forma de ayudarte a tirar, no?
    Me pido dos!

    Salud y suerte!

  26. Anónimo

    Hola Charly,

    te llevo siguiendo desde tu viaje Australia y creo que ya va siendo hora de decirte que eres un crack, que me gusta mucho tu manera de ver y contar las cosas, tu rollo para afrontar las situaciones que se presentan en el camino, espero que en mayo vuelva tu verdadero yo a la aventura, no pierdas ese vuelo por que como a mi, creo que nos transportas a todos con tus historias .

    un abrazo y suerte makina!

  27. Pingback: Llegando al destino

  28. Saúl González

    Muy buenos relatos e inspiradores sobre todo. Una forma diferente de ver al mundo y envidiarte por poder viajar tanto. Gracias por compartir tus aventuras, siepre me quedan ganas de leer mas y espero la continuacion casi con ansias, jaja. Me encanta el blog. Saludos desde México.

  29. Kike Torres

    He descubierto tu blog no hace mucho, pero aqui estoy; me he leído tus relatos anteriores con avidez y emoción casi del tirón, y espero poder seguir haciéndolo con los que están por venir.
    Valga este comentario de agradecimiento por tu esfuerzo (he empezado varios blogs, y nunca he sido capaz de mantener la constancia en ninguno de ellos, sé bien lo que cuesta!) y mis ánimos a que continúes con ello.
    Como bien dicen más arriba, tus relatos emocionan (entre otros) a los que ya tenemos la marca hecha en el sofa, y nos animan a emprender algo más que un viajecito de fin de semana de unos pocos cientos de kilómetros. Empiezo a pensar que, si salgo a cenar fuera menos, si dejo de soltar pasta en un cine que ya no me motiva, y empiezo a gastar menos en todas esas actividades que en realidad no me aportan nada, probablemente sí pueda permitirme otro tipo de viajes que me proporcionen experiencias que sí me enriquezcan y con recuerdos que perduren en el tiempo (además de recuperar la fe en la condición humana)
    En fin, que quería únicamente dejarte una nota de “Aquí estoy, uno más que te lee y agradece que compartas tus experiencias”, y me he puesto a divagar de mala manera!

    Un saludo, ánimo, y, sobre todo, muchas gracias por compartir con nosotros tus vivencias.

  30. Manolo

    Graciar por estos relatos donde nos haces a los “moteros” (al lado tuyo más bien somos aficionados) sentirnos como si fuesemos nosotros los que vamos encima de tu moto, de ver y disfrutar lo que estas viviendo a traves de tus palabras. Supe de tus viajes hace unos meses y ahora que te sigo más costante he decidido a dejarte un comentario.
    Tan solo darte animos a que sigas viajando y agradecerte que te pares a escribir y grabar tus vivencias para que así nosotros tambien podamos disfrutarlas a traves de ti. Te mando un abrazo de un desconocido de Sevilla que te desea lo mejor y si necesitas algó por estas tierras ya sabes que aqui tienes lo que necesites.

  31. Mirta Bs As

    Hola Charly

    Comence a seguirte hace unas semanas Te conoci porque “sigo” a los Zapp Yo tambien soy de Argentina
    Lei recien tu cronica sobre los “Boers” Quiero contarte que no solo se establecieron en el norte de Africa una vez que los “echaron de colonia del Cabo” Algunos llegaron a la Patagonia Argentina mas precisamente en San Martin de los Andes en el Parque Nacional Lanin en un bello sitio llamado “Hua Hum ” proximo al limite con Chile
    Espero que algun dia vengas a recorrer esta maravilla universal que es la Patagonia
    Un abrazo desde Bs As

  32. Tony

    Muy bueno Charly, llevo viajando contigo un par de meses leyendo tus crónicas, y me he enganchado a tu forma de contarlo. aun no se cuando, pero creo que en algún momento seguiré tu camino. Me has metido el gusanillo en el cuerpo del viaje, siempre fui de moto, pero mas de sport que de viaje, y desde que te leo he cambiado.
    A muchos nos has hecho entender que es posible, sólo es cuestión de quererlo mas que otra serie de cosas. Muchas gracias de verdad por marcar un camino.
    Mucha suerte en tus viajes por el mundo, y un abrazo fuerte de corazón.

  33. Juan Pablo Perretta

    Gracias por tomarte el trabajo de escribir tus relatos es como viajar contigo , los disfrute mucho , a ver cuando vienes a argentina donde seras muy bien recibido, tienes mi email y te ayudare en lo que pueda y si cuadra podemos hacer algunas vueltas juntos , un gran abrazo

    Juan Pablo

  34. Toni

    Querido Charly,acabo de leer tu final de tu segundo capítulo,en verano me leí tu odisea de Madrid a Sidney.
    Soy de los usuarios voayers,que mencionas,pero hoy me he atrevido a escribir.
    Estoy enganchao a tus relatos,son muy apasionantes,para mi eres una inspiración porque también soy motero , lo que haces es acojonante y de la marea que lo haces aún más.
    También escribo porque este finde es posible que te conozca,iré desde bcn a la rider de bmw y se que tendrás una conferencia,genial, si el guionista lo permite iré el sábado a escucharte,un gran admirador.